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16/5/10

La Cigarra y la Hormiga

No andan las cosas muy bien en nuestro país. Siento decírtelo, pero sobre todo, siento que esté ocurriendo. De nuevo me viene a la cabeza la canción de Juan del Enzina:
"Triste España sin ventura
todos te deben llorar,
despoblada de alegría
para nunca en ti tornar"

Esto anda chungo, chungo querido nieto. Nuestro Presidente que, por si cuando leas esto no sabes quien era, se llama Jose Luis Rodriguez Zapatero (ZP para abreviar aunque suene a marca de desinfectante), acaba de anunciarnos las medidas mas drásticas que se recuerdan desde la ,ya hace tiempo, terminada Guerra Civil. Bajada de salarios a los funcionarios, lo cual te afectará porque tu padre lo es; congelación de las pensiones, lo cual afectará a la bis que es pensionista; rebaja de inversiones públicas lo cual afectará a muchas empresas y su afectación afectará a otras que dependen de ellas como la de tu abuelo o a la que da trabajo a tu madre. Te afectará. Seguro.

Ya ves, mira que eres pequeño y ya el Sr. ZP te está fastidiando y encima no tienes derecho a votar. Es lo que tiene ser pequeño. Esperemos que gracias a este fastidio encuentres un país en orden cuando seas mayor, pero tengo mis dudas.

Chungo, chungo. Es lo que hay. Y la bolsa bajando de forma escandalosa. No es que eso nos afecte directamente pero al final ya veras como nos afecta. Es que todo esta globalizado y el efecto mariposa ahora mismo es tremendo. Ya sabes, una puñetera mariposa agita sus alas por ejemplo en EEUU y su aleteo nos llega a Europa. Que de ahí viene todo, de que en EEUU hicieron mal los deberes los bancos y ahora todos estamos como estamos: muy mal.

Unos mas que otros, es verdad, porque unos fueron hormigas (por ejemplo Alemania) y guardaron y se prepararon para por si acaso y otros como España fueron cigarras que se gastan lo que tienen y lo que no tienen en el verano y llega el invierno y les pilla en bragas.

Y ahora la hormiga, con razón, le dice a la cigarra que para ayudarla cuando lleguen los fríos que por lo menos se ponga a tejer una bufanda para intentar no congelarse. Y ahí estamos, aprendiendo a hacer punto a costa de pinchazos en los dedos de los ciudadanos.

Y para que no nos demos mucha cuenta de los pinchazos nos organizan variados culebrones como los titulados "Los zombis de la Memoria Histórica", "Supermán Garzón", "Coge el dinero y corre Gürtel", y otros varios que confían nos tengan entretenidos mientras tejemos la bufandita de las narices.

Y a todo esto, todo quisque con o sin conocimiento, cuestionando en cualquier tertulia a todas las instituciones. A La Monarquía, a La Justicia, a La Constitución, a las Fuerzas de Orden Público......

A ver si nos ponemos de acuerdo y empezamos a tirar todos del carro en la misma dirección. Todos, los políticos de izquierdas, los de derechas, los jóvenes, los mayores, la banca, las empresas.....

Alomejor así, entre todos, sacamos el carro España de la cuneta.

9/5/10

Desaprendiendo


Ya sabes andar. Me cuentan tus padres que lo haces con mucho cuidadito pero con seguridad. Eso es bueno. Espero que todo a lo largo de tu vida lo hagas así: con seguridad pero con cuidado. Sigues creciendo y sigues aprendiendo pero sigues sin dormir casi nada y me temo que tiene mal arreglo ahora que todo te llama la atención y todo lo quieres experimentar.

Mientras tu empiezas a aprender la abuela intenta desaprender. Dice el profesor D. Eduardo Punset que para la salud mental deberíamos aprender a desaprender. Porque a lo largo de la vida se asimilan demasiadas cosas que realmente no sirven para nada o, lo que es peor, solamente sirven para hacernos sufrir o tomar decisiones equivocadas. Así que debemos instruirnos todo lo que podamos pero ,(dice Punset), deberíamos también saber borrar todo lo memorizado que no sea útil para nuestra felicidad. Y yo creo que tiene razón.

Como no domino mucho el borrado mental he empezado a desaprender borrando fotos.

Antiguamente las fotografías familiares no eran digitales como ahora. Había que comprar carretes. Hacer una foto era cuestión de tiempo, o sea, el que disparaba la foto te iba diciendo:"un poco mas a la derecha; no tanto; fulanito empínate que te tapa menganito; un poco mas lejos, que os corto los pies; mejor agachaos todos porque tapáis el paisaje...."

Total: tres o cuatro minutos para una simple foto. Y además no se repetían. Si ya tenias una delante de la catedral o de lo que fuera pues ya estaba, y desde luego nunca se hacían fotos del paisaje a secas. Para eso estaban las postales.

Una vez disparadas las fotos del carrete, normalmente 24 o 36, había que sacarlo con cuidado de la cámara porque podía velarse si le entraba luz, con lo que te quedabas sin fotos. Y además había que llevarlo a un laboratorio a revelar. Finalmente ahí estaban las fotos y sus correspondientes negativos. Las primeras se pegaban en álbumes que, con los años, iban perdiendo el color y los negativos por ahí andan, metidos en una caja de madera.

Ahora es distinto. Ahora disparas fotos a todo lo que se mueve y ,a lo que no se mueve, le haces veinte. Nada de colocarse ni de decir "Luis" todos a la vez para salir sonrientes. Da igual. Se hace una serie de doce seguidas y en alguna saldrán sonriendo. Además las descargas en el ordenata y las puedes ver en la tele del cuarto de estar.

Finalmente tienes quinientas fotografías del último viaje familiar que nadie se molesta en clasificar y que, desde luego, nunca se ven. Porque no hay quien aguante quinientas fotografías entre las que hay :
200 movidas.
100 de cosas diversas como un gato que pasaba por ahí, una alcantarilla, treinta ventanas de edificios varios de no se sabe donde.
150 en las que a tu tío solo se le ve la mitad de la cara o tu abuela ha salido con la lengua fuera o los ojos cerrados, aparece un señor que nadie conoce junto al grupo, pasa por detrás un autobús que tapa la portada gótica, etc, etc.....

De verdad, de verdad.....50 que merezcan la pena,.....si llegan.....

Así que me he puesto a borrar fotos, para quedarme solo con las que me hacen feliz. Para verlas en la tele cuando me apetezca. Y para que las veas tu cuando crezcas un poco, y puedas conocer a los bisabuelos Julio, Isabel, Josema y Carmen que ya no están. Y para que puedas ver a tu padre y a tu tío cuando eran como tu.

Y, principalmente, para poder recordaros yo a todos si algún día me falta la memoria.