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18/6/14

Héctor y Carmen

No os habéis hecho esperar. De hecho venís antes de tiempo. Claro, Carmen se hizo la reina del mambo y te dejaba a ti, Héctor, sin casi espacio para sobrevivir. Es lo que tienen las mujeres con garra, que se comen el mundo...
El caso es que Carmen estaba tan agustito dentro de mamá, y a ti te dejaba un mínimo espacio dentro de tu bolsa. Y resulta que tú ibas para futbolista, como tu hermano mayor, Pablo. Asi que llegó un momento en el que tu corazoncito  empezó a fallar. Y el médico (los médicos están para eso, para tomer decisiones) decidió que teníais que nacer ya.
Y aquí estàis. Unos días en incubadora os toca (mamá y papá están un poco tristes) pero bien, enteritos, con ganas de comeros el mundo, como la abuela.
Habéis nacido el 18 de Junio de 2014, un día antes de la proclamación de un nuevo Rey de nuestro país, a las 00,45 horas en Madrid.
Héctor ha pesado 3,100 kg y Carmen 2,500.
Hoy la Iglesia Católica conmemora a los santos: Marcos, Marcelino, Ciríaco, Paula, Leoncio, Eterio, Germán,  Paulino, Equicio, Hipacio, Teódulo, Martina (mira, como la niña de la que está "enamorado" vuestro hermano mayor) Félix, Emilio, Crispín, Amando, Marina y Erasmo.
Las noticias del día eran estas: http://www.abc.es/  http://www.elconfidencial.com/
Hacía calor.

3/6/14

De Príncipes y Reyes

La que tenemos liada en nuestro país. Resulta que, como en los cuentos que leemos cada noche, este nuestro país tiene un Rey.
Esto viene de los tiempos antiguos, de cuando había caballeros de esos a lo que os gusta tanto jugar, con espadas y armaduras y caballos.
Que me voy del tema. 

Os decía que desde antiguo este país tiene rey. El último se llamaba Juan Carlos I.
El hombre llevaba 40 años de rey y claro, entre que ya está un poquito mayor y que estaba harto de no poder hacer las cosas que le gustan sin que toda la prensa y sus súbditos se le echen encima y le regañen, pues un buen día decidió que se iba. Que abdicaba, que es como se llama cuando un rey se cansa y decide renunciar a ser rey.

En principio no debería suponer ningún problema ya que tiene un hijo, el Príncipe Felipe, que está preparado para eso y puede ser rey.

Pero (en este país siempre ponemos peros a todo) hete aquí que hay mucha gente que ya no quiere un rey, que dice que eso está pasado de moda, que total ya no hay caballeros y escasean las princesas y que mejor hacemos una república, que consiste en prácticamente lo mismo pero eligiendo al que manda cada cuatro años o cinco o los que sean.

Y se ha liado, los que no quieren rey se han lanzado a la calle (está muy de moda eso de salir a la calle por un quítame de ahí esas pajas) como si por salir a la calle todos los días fueran a cambiar las cosas.
Los que sí quieren seguir teniendo rey se han quedado en casita y a esperar...Cuando se haga la consulta, si es que se llega a hacer, dirán con su voto lo que tengan que decir.

Total que ahora se ha olvidado la crisis, el paro y la corrupción. Ahora resulta que lo urgente, lo que no puede esperar, es un referéndum para saber si la mayoría quiere o no quiere un rey. Y cambiar la Constitución, la pobre, que lo único que hace es estar calladita...

Tengo que contaros que en España ya ha habido dos veces república, ambas con nefastos resultados. Bueno las monarquías tampoco han sido muy positivas salvo, desde el punto de vista de la abuela claro, la de los Reyes Católicos, Carlos III y la de Isabel II. La del último tampoco ha estado mal pero será la historia quién le juzgue y para eso falta perspectiva de tiempo.
Quiero deciros con esto que lo fundamental de un Estado no es su forma sino su fondo y como funcione. Hay monarquías como Inglaterra, Suecia, Holanda... con democracia probada y buenos resultados de progreso y económicos. Otras, como las árabes, con buenos resultados pero nada democráticas.
Y lo mismo pasa con las Repúblicas, unas funcionan muy bien y son democráticas como Francia o Italia, otras no funcionan como Grecia y otras ni funcionan ni son democráticas como Venezuela ahora mismo.

Y luego llega esa confusión entre forma de estado y la ideología política. Aquí tendemos a confundir mucho los términos, debe ser por la riqueza de nuestro idioma. Tantas palabras hace que confundamos su significado. Y así se confunde República con ideología de izquierda y Monarquía con ideología de derechas.

Y ahí estamos. En el fondo los que están presionando por la República lo que quieren es una República con apellido: de izquierdas. Y eso sí que no es válido, porque en cualquier país el pensamiento nunca es uniforme y el Jefe del Estado tiene que ser neutro para poder representar a todos. Que para las ideologias ya está el Parlamento con sus distintos grupos.

En fin, os iré contando. Ni idea de como será este país cuando seáis grandes. Seguramente se habrá inventado otra cosa o estaremos ya como en La Guerra de las Galaxias, en un Imperio que englobe a todos los planetas, repúblicas y monarquías.

A saber...

26/5/14

De cuentos



Se va el tiempo sin que la abuela se entere. No, la verdad es que se entera, lo hace cuando os ve a vosotros cada día mas grandes, cada día mas listos, cada día menos niños.
Crecéis mientras la abuela decrece. En inteligencia y en estatura.
Ahora sois vosotros quienes le contáis historias a la abuela o se las modificáis.

El otro día estaba leyéndoos el cuento de La Bella Durmiente. Mira tú, un cuento de esos de toda la vida, de los que se sabe como empieza y como acaba, de los que solamente mencionar el nombre ya no hace falta contarlo.
Íbamos por la página del beso. La edición que os leía es una con muchas ilustraciones y además interactiva, hay que buscar cosas:la espada del príncipe, la pulsera de la princesa,la varita mágica del Hada Madrina...y así.
(Es que hoy no hay nada que no sea interactivo para hacer competencia a los tablets que manejáis con tanta facilidad).

Bueno, a lo que iba, que entonces estábamos en que llega el príncipe y se encuentra a La Bella Durmiente en medio del bosque, tumbada y dormida.
Aquí siempre me he planteado que como la dejarían en mitad de un bosque, así, solita y dormida, metida en una urna de cristal. Ya podían haberla dejado, no sé, en un saloncito del castillo de sus padres. Es que la abuela hay muchas cosas que no entiende de los cuentos, otro día hablamos de eso, recordádmelo.

-Entonces el príncipe le da un beso- leo.
-En la boca, abuela- apostilla Jorge.
-¿En la boca?- pregunto asombrada- ¿por qué en la boca?
 -Porque se ha enamorado, abuela. ¿No te das cuenta de que, si no se hubiera enamorado, nunca daría un beso a una niña que está dormida?-contesta Jorge.
-Claro abuela- añade Pablo-no se dan besos a una niña que no conoces si no estás enamorado.

Ojiplática, me he quedado ojiplática...
Ahora me resulta más creíble el cuento.